El Pirata igualó en una nueva edición del clásico cordobés, en donde mereció más por lo hecho en el complemento.

El comienzo del partido fue catastrófico, luego del gran recibimiento realizado por los hinchas, los jugadores entraron dormidos y talleres le hizo lo que quiso.

Los jugadores siempre estuvieron a destiempo, flojos en las marcas y sin peso ofensivo.

Con el correr de los minutos, la T comenzó a ser muy peligroso a la hora de atacar y luego de una gran jugada por parte de Rick, llegó el primer tanto del equipo albiazul.
Al Pirata el gol no le hizo abrir los ojos y siguió cometiendo grandes errores en todas las líneas.

La sensación era que termine el primer tiempo lo antes posible para poder cambiar las piezas y hacerle entender a los jugadores que estaban jugando un clásico.

El complemento fue totalmente distinto, los cambios ingresaron de manera excelente e hicieron que el equipo mejore en todas las líneas.
El ingreso de “Uvita” hizo que el equipo juegue de otra manera y que tenga más peso ofensivo.

Sobre la mitad del complemento y tras una gran asistencia de Lucas Passerini, Guido Herrera le cometió penal a Nicolás Fernández. El cual fue cambiado por gol desde los pies de Franco Jara.
Desde ese momento, cada ataque del Pirata daba la sensación que iba a ser gol.

Durante todo el segundo tiempo, Belgrano se lo llevó puesto al matador, pero cometió el error de caer en todos los parates y malos fallos del árbitro, que hicieron bajar la intensidad.

Por la desesperación de ir a buscar la victoria, pecó en algunas contras y talleres pudo ponerse 2-1, pero los delanteros estuvieron erráticos de ambos lados.

Finalmente el clásico terminó una vez más igualado, esta vez en 1.

Dentro de todo lo malo que pasó en el primer tiempo y en lo que va del torneo, se notó una mejoría tanto futbolística como actitudinal en la segunda parte del encuentro, ahora solo quedará mantener ese nivel para poder empezar con una mejoría que haga ilusionar a los hinchas Piratas.

El resumen del encuentro