El Pirata igualó de local por 1-1 frente a Barracas Central y sigue sin poder encontrarse con buen juego.

Al equipo le viene pasando lo mismo desde que arrancó el torneo: ponerse en ventaja y que se lo igualen por fallas propias.

Los jugadores cometen errores constantemente y aunque el DT cambia y prueba, los intérpretes no hacen las cosas de buena manera.

Se notó que el equipo quiso ganarlo pero por ahora el Pirata no logra ser contundente por los errores que se cometen constantemente.

El Pirata empezó manejando la pelota, tratando de moverla con criterio y llevándola en abanico de un lado para el otro.

El partido se jugó lejos de los arcos, sin ocasiones de desnivel y con los arqueros mirando de lejos lo que pasaba. Un cabezazo de Troilo junto al poste fue lo más cerca que estuvo el local hasta los 30, cuando un centro de Zelarayán fue conectado por Fernández para el 1 a 0.

Pero cuando la sensación de que el equipo se iba acomodar con el resultado a su favor, la ingenuidad de futbolistas sin jerarquía y las fallas sistemáticas a la hora de intentar despejar una pelota aérea, le brindó tres chances seguidas a la visita que facturó en la última con Tobio para el 1 a 1.

La segunda etapa se jugó como quiso el rival y lamentablemente el Pirata cayó en su trampa.

El trabajo de los jugadores de Barracas salió tal cual lo planifico Insua y el partido terminó 1-1.

El resumen del encuentro

La jerarquía no se compra por internet.
Este plantel se formó con malas decisiones y algunas apuestas que claramente no dieron resultado.
Es complicado encontrar el camino y cada vez más, ya que en 10 fechas el Celeste cuenta con 10 unidades y aún queda un tramo largo para que finalice este torneo.

Con el párate de la selección se deberá trabajar el doble de lo que se viene haciendo para cambiar esta situación y pulir detalles para que los jugadores dejen de cometer errores inapropiados de futbolistas profesionales.